sábado, 7 de mayo de 2022

Verbos


Escucho el eco de los recovecos internos donde vamos a recobrar no sé que antiguo conjuro de vida o de muerte. Hay todo un lenguaje secreto que portamos, cúmulo de pulsos que se registran subterráneamente en la piel, como hebras incandescentes que se suman y enlazan, conectándonos a otros … en otros tiempos y experiencias, a vínculos y complicidad. 

Mientras avanzo distraída en el cotidiano, en rutinas que nos roban la memoria y las ganas. Repentinamente, como una explosión súbita, aparece  ese eco. Distraigo el ruido mental, y despacio y seductoramente algo vibra dentro y vuelve a contactarme a ese rito antiguo de vagabundear por las propias e invisibles fronteras, palpar los márgenes de los propios infinitos para cruzar a la de otros. Nos devuelven a lugares nuevos o antiguos y me cuentan quien fui, quien soy, quién quiero seguir siendo…

Esa voz - fuego,  enciende algo, alumbra algo que está, que tenemos, que portamos, que nos empujan a la vida, a todos los verbos que merecen vivirse.

domingo, 30 de enero de 2022

Desierto








Entramos a las entrañas del tiempo, en su tierra de fuego amarilla y polvorienta. Hecha de un silencio tan hondo y calmo que atemoriza.

Pieles curtidas, grietas áridas en sonrisas desdentadas, manos de sal, desmalezando de algas las orillas.


El desierto triunfa en su resabida paciencia, en su quietud soberana. 

El viento murmura y esculpe el tiempo. 


Soy pequeñísima, apenas un soplo, una breve experiencia en este amarillo infinito …. Un instante en el silencioso desierto. 

La Pequeñez me habita y me duermo, aturdida, en el beso de Luna llena, frente al mar.

sábado, 27 de noviembre de 2021

La Matria











Mujeres de mi vida y de mi tribu, querida Matria!!!Gracias  por acompañar el viaje y traernos a todas de regreso a casa. A esa casa  interior, esa sensación de hogar cálido y amable, donde la vida se celebra, se comparte y se festeja, donde se levantan las copas y se hace salú y respiramos profundo el horizonte…, donde saboreamos y agradecemos  la vida, en comunión, confianza y ternura.

Esa energía clara que nos permite vibrar, fluir, conectarnos con la potencia que portamos y llenarnos de fuerza para seguir.

Mi casa está en silencio, pero resuenan las carcajadas de mi Florcita…, la champañita en la terraza, la guitarra y todas sus risas.   Me queda una sensación cálida y feliz…. Siento el corazón llenito y abrigado. Gracias por ser certeza en tiempos de confusión, por ser risa y refugio, en tiempos de miedos y dudas. Creo profundamente en el poder de las mujeres, en nuestra fuerza creadora y transformadora, en nuestra incansable capacidad de transmutar el miedo y el dolor en vida.Lo veo en ustedes primas: en los ojitos del Lauta llenito de gestos de la Cami, en la pancita de la Cata moviéndose fuerte y firme en espera de salir, en los dibujos, la música, de mi Negrita Rayen, llenos de esperanza, naturaleza y sabiduría. Primas, hermanas. Veo su fuerza y su poder! Lo maravillosas que son! 🙏🏼✨Mis queridas Magnificas! Gracias por compartirnos calma, alegría, seguridad y refugio, por sabernos familia, hermanas, parte de la misma tribu, del mismo tejido ancestral…., ese que abrigará y respaldará al Lautaro y Raymundo (para que sean masculinidades mas amorosas, conscientes y libres) (ahí estaremos para ellos) Gracias por traerme a casa, queridas Madres y hermanas, por ser parte mía y yo de ustedes. Este es su hogar y refugio, para cuando lo necesiten. 🥰🙏🏼✨. 

Las quiero mucho. Dani 🌿

sábado, 27 de marzo de 2021

Río abajo del Itata

Regreso al antiguo territorio de la infancia, de la sangre y la historia. Es un viaje en reversa resignificando y cuestionando el discurso oficial. Tomé unas semanas para el experimento... el de quedarme enredada en las raíces: incomodarme, agobiarme o emocionarme profundamente, reactivar las defensas, reconocer en mí, los patrones automáticos que creí desactivar. 


Dejarme atravesar por todo eso que heredamos y queremos devolver.... todo eso intenso,  amado y enloquecedor que nos sigue moldeando, quebrando y dando vida.

Estoy en un viaje a contra tiempo, con memorias que se diluyen y pierden. Entre abuelas, hermanas y madres de una tierra negra, que recibe tomates abiertos y desangrados en su suelo humeante... En este retorno “río abajo del Itata”, su cauce es mi  territorio, son sus cuerpos, mi cuerpo.

Estoy descifrando y re nombrando con mi propio abecedario, una  historia subterránea  que trae nuevos sentidos.... Quiero entender a mis mujeres en sus fracturas, en sus silencios, en sus abismos y pactos. Integrar sus distintas formas; desde su ternura y gentileza hasta en su llanto y desesperación.

Dejar que sean grito, derrumbe y resistencia. Porque sus vidas, son montañas sumergidas, invisibilizadas y negadas. Vengo a este territorio a  palpar huellas, abismos, secretos, quiero tocar las piezas, sentir sus bordes, sus margenes difusos, ser parte de las piezas por sanar, librar, honrar. 


domingo, 24 de enero de 2021

martes, 29 de diciembre de 2020

miércoles, 28 de octubre de 2020

Frutillas


La memoria antojadiza vuela a otros tiempos , rescata  recuerdos sencillos y cotidianos....

Caminamos  por algún barrio  bajo ese calor perezoso, masticando frutillas dulces y jugosas. La vida es infinita, amable, tan simple.... puedo  verme hasta los pies en sandalias verdes.... libres, río contigo.


(Somos la suma de tantos instantes)


20 años después, no sospechábamos que transitaríamos laberintos internos, silencios complejos, preguntas desiertas, este agobiante encierro de contradicciones....No imaginábamos volvernos acertijos de donde querer escapar... descubriendo de qué misterio estamos hechos.

Años atrás, descalzas, inventabamos sueños y el futuro sabía a todo lo deseado, lo soñado, el mundo paciente, delicioso, disponible, esperándonos. 


Habitamos y deshabitamos  capas que ni sabiamos  traíamos puestas.

Hoy, dentro de los márgenes de ese “mañana”, somos parte de esta gran ironía planetaria, me divierte vernos desesperar, ajustarnos torpemente a  la incertidumbre... resistirnos y frustrarnos a este presente sin “futuro controlable”....fracturar los  opuestos y rogar fundirlos en una mezcla que vuelva a fluir, a pulsar.


Recuerdo entonces, que eso es la simpleza, caminar distraídamente el mundo, probando  frutos jugosos, sabores  frescos llenos de novedad, bebiendo la vida con todas las posibilidades abiertas...la tibieza, el verdor, el agua, las golondrinas dibujando hipotenusas...


¿Podremos  pactar  respetuosos ciclos, reinventar los  ritos, vernos la risa, volver a los pasos distraídos y sin  prisa? 


La reclusión colectiva, fraguará una mejor  humanidad? Saldremos desnudos y más honestos de este laberinto ? ...

La memoria antojadiza, ... se descalza, muerde una frutilla y río contigo.

domingo, 20 de septiembre de 2020

A-cuatica, 6 meses.

Todo el mar fue el escondite.... 

jugamos a explorar mundos inmensos,  ensanchamos  toda realidad en ese patagonico y salado horizonte.... 

El tiempo se extinguía en mi escondite, los ciclos de ovejas nuevas y manzanas dulces marcaban el ritmo. Quebramos nalcas jugosas y reimos el fuego ante una noche clara y lunar....

Por meses, flotamos sobre la  línea abierta del mar y el cielo. Nuestra vida, era un verso limpio, sencillo, inmenso.

el mar oscuro y la gris llovizna sobre todo lo palpable, el frío cruzando las manos y los huesos..... El viento ancestral sacudía raíces y ardían las orejas, los árboles reverenciaban su fuerza,  postrándose como un anciano frente a un muerto.

Días limpios y amplios, refugiados en el mar como parte de un juego infantil, habitando una dimensión imaginaria y nuestra......

Todo el mar fue el escondite, cielo y tierra, escondidos allí...en ti. 




 

jueves, 23 de julio de 2020

Pequeño monte

La memoria tiene contornos ambiguos, tengo 5 años, cambia mi escenario, llegamos a vivir a una casa pequeña de escalera empinada, es la última casa, antes de que la tierra se volviera pantanosa...Pichimavida “ pequeño monte”, está hecha sobre un relleno en una vega valdía, húmeda...inhóspita.
Los recuerdos son flexibles .... y se estiran y encojen a voluntad....
Ese año 1985, tomé consciencia de mí misma y de la infancia....recuerdo al mundo con desconcierto, desconfianza y miedo, un mundo hecho de fronteras incomprensibles, absurdas....
Tengo recuerdos antojadizos, son episodios biográficos breves, apenas instantes... probablemente los más sorprendentes que guardó mi memoria .....

En 1985  comienza la vida en familia, todo después de ese año se hizo más fácil o mas claro.... ese año era confuso.... fue triste, todos estábamos ajustándonos a ser familia, ninguno sabía serlo (teníamos bajo presupuesto y un guión sin escribir, sin pactos ni promesas....) mis padres dejan de ser hijos, dejan las casas de sus padres y comenzamos a vivir juntos...

Amanezco en una cama con arañas de rincón...., el recuerdo no es mío, es desde la voz de mi madre, ...” tu  cama esta llena de arañas de rincón.....” Amanezco a la vida con una familia: con un padre desconocido, una hermana y un hermano. Una madre triste. Todos desconocidos para mí.  
Recuerdo la incomodidad de la mesa nueva del comedor....una mesa redonda, con asientos de plush azul, horrible, con un borde metálico y frío.... recuerdo  el frío de sentarse en esa mesa.... la mesa anterior era rectangular de madera y con cajones, me acuerdo de muchos días, sobre  esa mesa redonda y fría, comer y comer un pavo, o lentejas,....sin ganas de comer. 
Están las manos azules de mi madre y sobre todo su voz, con ese tono sombrío señalándonos sus “manos azules y frías”... sus manos lavando ropa, loza, suelos, y sus ojos dibujando casas y ampliaciones, usando una hoja de gilet como goma de borrar, mi madre encorbada sobre un papel diamante. 
La infancia tiene el tamaño de mi comprensión, tiene por tanto, borrosas fronteras e infinita creación..., ese año... mis Recuerdos son entorno al humedal....
 Camino al patio-humedal.... una culebra repta hacia mí, me paralizo....pierdo la voz y no logro escapar, me quedo quieta, congelada.... la culebra en mi recuerdo, reptó entre mis piernas y me cruzó. Yo no pude gritar......(el miedo)
Hay un niño pobre, hijo de una mujer pobre y delgada, una mujer sin dientes, triste, tan triste y ausente, su rostro es impactante, huesudo.... hoy supongo, un cuerpo enfermo de cáncer, sida, tuberculosis, hambre o violencia .... un cuerpo roto..., la mujer rota tenía 3 hijos:
Su hijo menor, corre feliz con un vestido rojo hasta mi puerta...  corre contento, eufórico, yo sé que algo en ello “no está en orden”, casi nada en ellos parecía estar bien, todo era desolación.... y el niño bailaba y giraba con su vestido rojo....
Mi madre con ternura le dice: “te equivocaste, ese es el vestido de tu hermana, tú debes usar la ropa de varón.... ¿será que tu mamá aun no ha secado tu ropa?“ .... (los colores)

El hijo mayor de la mujer rota, me muestra unos pequeños cachorros de su perra, juego con ellos, los acaricio, y luego el adolescente los mete a un saco. Caminamos hasta el final del patio, tras los muros, amarra el saco con una cuerda y lo hace girar riendo.... al tercer giro los lanza al humedal.....yo veo como se hunden.... no puedo salvarlos.... no alcanzo, no sé nadar, no lo entiendo....
Hay un niño rubio, vive frente a la mujer rota, es uno de los 2 hijos de la madre distraída. Ella siempre grita por auxilio, primero a su hijo pequeño lo atropella un auto retrocediendo, y luego grita porque su niño cae dentro de un pozo, un pozo profundo, frente a la casa de la anciana que vestía cada día de café, en medio de los escombros de nuestra población “Pichimavida” .......
Mi hermano pequeño se duerme sobre el suelo, sobre la tierra, sobre cualquier cosa... un día al jugar en las vegas, cae sobre una bosta de vaca, su padre, mi padre, le pega un palmetazo por ensuciarse.... (yo sé que mi hermano no tuvo la culpa, solo tropezó) la caca es verde y blanda, como un gran pastel.
Mi hermana se ríe fuerte, cuando el escremento cae sobre la hija de la mujer rota .... ríe porque al hueguetear con una barilla la mierda de vaca, a la niña le salpica  en los ojos y en la boca....
Lanzamos piedras sobre los techos de la casa de los niños rubios, yo lanzo una demasiado bajo, y rompo  un vidrio. Siento algo nuevo, me asusto!... suena estrepitoso...después de un silencio, los niños me apuntan y gritan.... yo corro  y ellos corren tras de mi, cuando llego a casa...me acusan con mi madre, y ella les dice “no importa, se compra otro vidrio, acá a nadie se le va a castigar, váyanse a su casa”.
Suena la tetera, y creo que se incendiará la casa, no puedo sacar a mi hermano de la cuna naranja con blanco.... no logro despertarlo, ni moverlo, menos levantarlo.... corro desesperada en pijama buscando a mi madre, corro y no la encuentro.... vuelvo con mi hermano... la tetera suena más y más fuerte.....me preparo para que explote.... llega  mi madre, y el sonido, ese chirrido aterrador, lentamente se  apaga. ...
Estamos en la pieza del 2 piso, los 4, viendo por la ventana, como la perra “Diana”  vota espuma por el hocico, convulsiona, se retuerce, mientras agoniza tras ser envenenada. ... las teorías son varias “vidrio molido, veneno para ratas, y algo tóxico que me imagino azul” .... mi madre nos aparta de la ventana.
Llega un camión gigante, un día cualquiera, y 2 hombres con overol preguntan por “Daniela Salgado”, del camión enorme, bajan una bicicleta para mí.... mi madre firma un papel y ellos se van.... y la bicicleta queda conmigo, maravillosamente incomprensible...
Meses después se la roban a uno de mis hermanos en la villa. 
Hay mas recuerdos, orinarme en la escuela, la rabia de mi hermana, yo en una bacinica controlando mi esfínter: cortando y soltando el chorro de orina, y mi madre diciendo, “ya pues apúrate “, hay  imágenes de muñecas de papel, de un fotógrafo en casa para hacerme sonreír...
De la anciana con alzhaimer, de la madre de Pedrito Quilodran burlándose de que me haya orinado....de elevar bolsas de plástico como volantines.....
Fue raro como comenzamos a ser familia.....
Tu mirada es otra, mas  alta, con más recuerdos, mas referencias.....tiene otras dimensiones y formas... siempre serán miradas distintas....Lo que sé es que de niña, aprendí a sentirme segura dentro de mí.... porque afuera era demasiado impredecible.
No quiero limitarte... ni condicionarte... solo que aprendamos a sumar las perspectivas... sé que así lograremos ver más amplio de lo que alcanzamos por nosotros mismos...



domingo, 14 de junio de 2020

Semilla

Son chicas las cosas inmensas, son invisibles y certeras, tocan hábilmente un punto impreciso que llevamos dentro (que no podemos deliberadamente urguetear)
Son pequeñas las palabras que encienden y descargan algo que nos hace temblar, como una mezcla simple y súbita, algo de original y de antiguo (probablemente la ironía entre sorpresa y nostalgia) 
Son fugaces e inesperadas las sensaciones, encajan justo al invisible punto  donde nos desatamos. Reacciones químicas que encienden ese fermento mágico que nos desborda  y estremece.... entonces la piel palpita, la risa se echa a correr, el brillo sale por los ojos, duele y aprieta algo profundo de lejos  y de adentro, las ganas se multiplican, el tiempo se rinde y la realidad se abre y transforma.
Las maravillas, esas cosas que nos liberan, emocionan y agigantan... 
Son siempre pequeñas e invisibles, las precisas para traernos, regresarnos a la vida. 

Meditar.

Si logro abstraerme del caos, el miedo, la pandemia y sus muertes, la parodia cruel de un sistema político que invisibiliza y reprime el hambre y la injusticia social. 
Si me abstraigo y entro a la cuarentena,
dispuesta a silenciarme, ...aparece un rumor.... un ritmo calmo, (un ritmo que se parece tanto a mi eterna fantasía en la que desaparecían las rutinas y las demandas externas)
En este encierro.... de cara hacia adentro, ejercito mi mente, mi cuerpo.... medito.... entonces “desaparece la cárcel y asoma el templo....” un santuario del tamaño que mi silencio quiera alcanzar.... dibujo entonces al cerrar los ojos, un paño en limpio.... sin propósitos, sin expectativas, sin referencias...... puedo entrar en  mis propias fronteras y cruzarlas. En este tiempo sin tiempo, una sutil certidumbre pulsa dentro. Una energía ligera, suspende mi cuerpo de los acontecimientos y el caos. Me vuelvo un millar de puntitos vibratorios que reconocen su hermandad con la inmensidad, siento paz y amplitud...
Me elevo sobre el miedo, la culpa,  la vergüenza, el dolor, la mentira, la ilusión, el apego....y me sumo a este baile infinito de universo y expansión.....
(Dura apenas unos instantes....)
Pero dentro, dentro queda el rumor... la certeza... de que somos parte de un amoroso infinito ♾. 🙏🏼

domingo, 29 de marzo de 2020

Cuarentena...40.

Recibo mis 40 años en Puerto Viejo, una caleta al sur de la costa caribeña de Costa Rica, evoco la calma, calidez  y húmedad de esas tierras Asiáticas de Laos y su río Mecon, una costanera verde, repleta  de vegetación exuberante. Pulsa un ritmo alegre y despreocupado, sin apuro, sin urgencias... la energía es  tranquila, placentera, encantada. Un pueblo afrodescendiente animado y en equilibrio, se ven artesanos, viejos a la sombra de palmeras o bordeando los  botes, reunidos y riendo fuerte, bebiendo cerveza o jugo de coco, su sonrisa es blanca y luminosa “pura vida”,  saludan al pasar, un par de mujeres trenzando cabezas claras, mientras la banda sonora es  reggae.... y marihuana..... 
Transmiten esa energía especial, esa  armonía de los pueblos de agua y calor...

De pronto, como una cortina musical, una intensa lluvia tropical cambia la escena,  refresca la tierra y  limpia el aire. Escampa. De los árboles se descuelgan flores formando  un manto de colores sobre la tierra. Reaparce la orquesta: zumbido, chirrido de bichos y cantos nunca oídos de pájaro celestes, rojos, amarillos. ... 
Respiro hondo, me siento profundamente calmada y Feliz, .... en viaje, ese pulso vivo que golpea de dentro hacía afuera, mezcla de emoción y esperanza....
Termino mi  café recién filtrado y aparece  un colibrí de cola roja sorbeteando el nectar de una flor rosada y gigantesca, la naturaleza es exgerada y fecunda...  me distrae un gato hambriento que se relame por mi desayuno... 40 años de vida.... la  recibo en un punto planetario libre aun de la pandemia y la agobiante incertidumbre que nos espera.... quiero pensar que este respiro profundo, tibio y sin miedo, es un regalo para tomar fuerza para los meses que siguen..... para dejar respirar al planeta, para remirar nuestra humanidad y reorientar nuestros principios, repensar colectivamente como viviremos, bajo que nuevos y solidarios modos y pactos... tiempo para definir quienes somos, que aportaremos para transformarnos y ser  una nueva y hermanada humanidad .....Bienvenidos 40! 

lunes, 15 de julio de 2019

Desde un colchón en París


 El viaje rompió antiguos conjuros subterráneos .... desde un naufragio en un colchón de Paris, soplamos fuerte los silencios y sin solemnidades, entre risas y argan, lanzamos un canto por el cena, exorcizamos los miedos en una botella sobre un río sombrío y reímos las derrotas como las valentías.
Nos inventamos otra ciudad re significando la propia historia...corremos el telón de un  teatro que suponíamos único, y sin embargo, allí estábamos todos, desnudos, atravesados por el mismo vértigo de sentirnos ajenos, perdidos, extranjeros. Todos, un puñado de náufragos lanzados al universo. 
Recuperamos el viento y el juego, reímos la noche tibia y borracha, entre pedaleos y pasos sin rumbo, festejamos y re bautizamos París con nuestro juego infantil, intimo, sagrado.
En la complicidad de sus ojos soltamos amores  vencidos y vencedores, cobardes y heroicos. Y así medio desnudos y borrachos, siendo puerto... 
zarpamos a la transformación.


 “...Al mar eché un poema

Que llevó con él mis preguntas y mi voz
Como un lento barco se perdió en la espuma
Le pedí que no diera la vuelta
Sin haber visto el altamar
Y en sueños hablar conmigo de lo que vio
Aún si no volviera
Yo sabría si llegó
Viajar la vida entera
Por la calma azul o en tormentas zozobrar
Poco importa el modo si algún puerto espera
Aguardé tanto tiempo el mensaje
Que olvidé volver al mar
Y así yo perdí aquel poema
Grité a los cielos todo mi rencor
Lo hallé por fin, pero escrito en la arena
Como una oración
El mar golpeó en mis venas
Y libró mi corazón...”





viernes, 28 de junio de 2019

Kairos

 Cuando comencé el viaje, le compartí a Agustina Leon que visitaría Grecia y que estaba leyendo sobre los Dioses,... me escribió: “Te faltó Kairos,! el Dios del momento oportuno. Es un tiempo interior, hermoso y fugaz”.... búscalo....

Un mes después, sin programarlo, de pura intuición, atardeciendo, entré a un pequeño pueblo en Croacia, en la Costa Dálmata, llamado Trogir. ....un lugar pequeño, encantador , rodeado de muros de piedras con puertas abiertas al mar....

Entre los recovecos me atrapó una vitrina con una especie de ángel desnudo de pies alados equilibrando una balanza.....hermoso, lo fotografié. 
Unos pasos más allá, una heladería de nombre  “kairos” .....con una figura similar. Recordé a  Agus y su enseñanza.....
 Pregunté que significaba, entonces me indicaron que en 600 mts estaba el monasterio Benedictinode San.  Nicolás, donde se conserva el bajo relieve griego de Kairos “el Dios de un momento feliz”. 

Quedé alucinando de felicidad!!!!! Había llegado al lugar del tiempo oportuno.....sin buscarlo, kairos me recibió!!! me puse a leer (traducir croata en google): 

“Kairos, Dios de pies alados y fugaz, en su mano izquierda porta una navaja, símbolo del combate interno y la voluntad inquebrantable ante la cual no existen obstáculos,  en la derecha una balanza, que simboliza el momento en que las dos fuerzas, el cielo y la tierra, están en la posición más favorable.  Ese es el momento en que el Cielo desciende a la Tierra y ésta asciende al Cielo.
Se pensaba que Kairos estaba observando un momento en el que el tazón del equilibrio se colocaría en una posición equilibrada y favorable, para un momento de felicidad. Cuando se recibe la bendición divina de Kairos.  Entonces no hay límites...”
 Mi viaje ha sido bendecido por Kairos, pequeñas señales y sincronías cómo ésta. Encontrar, sin buscar, “el tiempo oportuno, donde las cosas especiales suceden”

Agus, gracias por enseñarme a Kairos y al universo, por llevarnos hasta  él!!! (Increíble gozar contigo, sorprenderte conmigo, de esta maravillosa sincronía jajajaja te quiero!!!!!❤️...) 

El Dios alado y fugaz que sólo nos recuerda que el momento oportuno, se da cuando soltamos el control, las rutinas y los planes... cuando dejamos fluir la magia que vuelve nuestro tiempo “atemporal”, esa dimensión preciosa en la que nos suspendemos cuando experimentamos la vida en gratitud,... esa magia que el universo revela a  quienes acogemos la vida, como el milagro que es.....
Gracias, gracias, gracias .....



martes, 18 de junio de 2019

Capadocia y Pamukkale









Península de los Balcanes


  Aterrizo en la península de los balcanes,  Ex Yugoslavia, hoy seis países la conforman: Eslovenia, Bosnia y Hercegovina, Serbia, Montenegro, Macedonia y Croacia. 
Estoy en Dubrovnik, costa sur de Croacia,ciudad de cuento, amurallada pero de espíritu libre, camino sobre sus fortalezas, que abrigan un centro antiguo con fuentes de agua centenarias, con tradición cívica que se independizo de la ex Yugoslavia tras una guerra, recién en 1992, conformándose como una nueva República... (es incomprensible como en lugares de tanta belleza y por ende sensibilidad, pudo dar cabida  a la  violencia y destrucción... la sombra de la guerra, cuestiona nuestra humanidad) rodeada de naturaleza exuberante; montañas boscosas, playas de ensueño, islas verdes con viejos monasterios y siglos de historia. Una ciudad pequeña donde se respira arte y belleza... la sobrevuelan decenas de golondrinas que hacen rondas y  cantos sobre tus pasos por  sus callejuelas empedradas y su fortaleza de piedra. Cafeterias y tienditas de pinturas y arte, realmente hermosa, íntima, con rinconcitos cuidados, aquí te cruzas con la fuente de Onofrio, la 1• Farmacia Franciscana,  un convento Dominico  y  grandes castillos con patios interiores de piedra y mármol, donde disfruté de un concierto de 3 tenores croatas...oír Ave María de Shubert en una noche cálida entre columnas antiguas fue un regalo conmovedor.....
Por las mañanas mercadillos de frutas locales y productos hecho con lavanda y  caramelos de naranja, toda una atmósfera de belleza  y encanto que la vuelven mágica y única.... un rincón  imposible de olvidar...Dubrovnik, la perla del Adriatico....