domingo, 26 de agosto de 2007

“Los brujos se vuelven pájaros y nos miran"

Cada mañana al llegar a las postas rurales y conversar con mis pacientes, estos me comparten su vida, sus secretos, sus dolores. Escucharlos, oír sus historias, su forma tan peculiar de decir, de contar…. es iniciar un viaje a un mundo fantástico, irreal, como una novela digna de García Márquez, surrealista y mágica, …sin embargo, los protagonistas están ahí, frente a mi, mirándome y contándolo….tan real, tan palpable como los dolores que quieren que les alivie…..Me atreví a escribir parte de sus testimonios en un cuaderno que llevo a las rondas de salud, aquí va algo de eso, ....

Las historias diarias que me comparten los Cheuquepil, Millán, Levil, Bulnes, Calbuyahue, Huinao, Paillán, Millalonco, Coliboro, o Huenteo…...

“ De repente me resultó el dolor” “Puede que un artesano (brujo) me haya hecho un mal y me tenga así de desalentá” “Me viene una tiritación, me vengo a enfríar, debo tener algo al corazón, porque el frío me toma el cuerpo y esto me entró desde que falleció mi abuela, y eso que ya ni la pienso”

“Llegó una persona de lejanas tierras… a agredir con un cuchillo a mi hija, abusó de ella y se enloqueció, desde ahí que está en el hospital, y desde ese mismo tiempo mi nieto está elevado de pensamiento, triste, con problemas de la vida, por eso se lo traje, pa que me lo sane, si ya ni come…”.

“Mi madre se reventó en agua, no tenía ni un contenido, se deshizo en agua y dejó un charco en el suelo, así murió”

“Apenas nací y hasta los 6 meses estuve amortajá, me envolvieron en una sabana, recién a los 3 años supe caminar, gracias a las machis de campo que me dieron la vida, estoy aquí, huérfana, pa seguir sufriendo”….


“Tres niños nacios muerto tuve, tres varoncitos, antes no habían hospitales, me crecian atravesaos me dijo el médico cuando fui a tener el cuarto, ahora hay 3 vivos, unos gemelos, son buenos hijos con el amor de Dios”.

“Con permiso de Usted, me viene el vómito y los gases, el flato me quiere hacer desmayar, solo cuando tomo agua de ajenjo, orégano o ruda, puedo alivianar los vientos”

“Con su permiso, vengo a reconocerme,… me toma del cuadril hasta las rodillas, ay cristiana de Dios, son los males de la viejez”

“Mi buen Dios que vive, me quitó el ser de la inmundicia. Los que saben (brujos) nos tenían tomaos de una pata del chancho, yo lo cuidé como cristiano, le daba leche, con sus tres patas que le quedaban, se puso malo y tuve que agarrar cuchillo hasta vestirlo de sangre, un chorro en cada lado, no lo comí, estaba con males, no era carne limpia, esos fueron los brujos”

“Se vuelven pájaros y nos miran, los brujos saben, están, escuchan”

4 comentarios:

canastafamiliar dijo...

cuentate una de cobois

wuajajaja

Luisa dijo...

Nunca deja de sorprenderme tu sensibilidad y sencillez frente la vida, llegas a todo por medio de detalles... mi querida amiga, admiro el desafió que has tomado en aquel lugar tan hermoso en su naturaleza y en su gente, pero con tantas carencias en recursos, que a veces dan lo mismo, pero que en otras son indispensables. Sólo espero que sea algo que te llene el alma como a ti te gusta, que te nutra y enamore día a día para que todo quienes tienen la fortuna de ser esperanzados por la medicina a través de tus manos, te vean como la niña que les devuelve la esperanza de vivir...
"La distancia no es sólo separación, es también recuerdo"
Un abrazo grande,
Luisa.

Ivette Manriquez dijo...

Me gusto tu relato... esas frases las he escuchado desde que tengo uso de razón... parte de mi familia vive en Mechuque, tierra encantadora, mis más bellos recuerdos estan ahi. Una infancia feliz.
Suerte en tu pega, me gusto mucho tu blog.
Chaus

Panchote y Cubacelia dijo...

tremendas historias!!!!

que afortunada que eres. Me recuerdas los relatos de mis abuelos. Mi abuela era Huenteo de hecho, pero de la zona de Yani, ocyava región. Quizas tengo algunos familiares por alla...

saludos a la Rayen
panchote